Sauber crecería con los recursos de Abramovich
CÉSAR HERRERA
En la Fórmula Uno el desarrollo es clave. Y para ello, se necesita dinero. No hay más. Los equipos ‘grandes’ de la parrilla son eso, grandes, por el tamaño de sus presupuestos, que les permite investigar, probar e introducir mejoras mecánicas y de diseño sobre sus monoplazas, aun con las temporadas en marcha.
Mientras los equipos de envergadura crecen y compiten entre sí, los de menor tamaño se resignan al rezago. La entrada de un nuevo patrocinador es inmejorable noticia para Sauber, que en el C31 tiene uno de sus mejores autos de los años recientes y que podrá ser desarrollado conforme avance la campaña.
Sauber gana y el Chelsea también. El club inglés no sólo apuntalará su presencia en Asia y América, donde otras ‘marcas’, como Real Madrid, Barcelona y Manchester United, gozan de mayor popularidad; de paso, Roman Abramovich hace de esta manera su entrada triunfal a la F1.
El magnate ruso, que compró al Chelsea la década pasada para convertirlo en una potencia europea, ha puesto sus recursos en otro deporte que podría reportarle ganancias millonarias. La llegada de Abramovich a F1 no es casualidad si se toma en cuenta que la categoría tiene asegurada una fecha en Rusia (Sochi) en 2014 y que el automovilismo goza de renovada popularidad en el país tras la llegada de Vitaly Petrov (Caterham) a la parrilla, en 2010.
Sauber no reveló la duración de su acuerdo con Chelsea (nunca se da a conocer esta información y menos las cantidades de sus patrocinios), pero se espera que ésta dure al menos dos temporadas.
El equipo suizo tiene aún mayor presencia de patrocinadores mexicanos, encabezados por Grupo Carso (con Telmex, Telcel y Claro), a quien se unieron marcas como Interprotección, NEC y Tequila Cuervo. Además, este mes, la marca Visit México, del Consejo de Promoción Turística, anunció la renovación de su acuerdo comercial con la escudería.